miércoles, 15 de mayo de 2013

CHINA ¿CAPITÁN DEL BARCO?

   El yuan chino pudiera convertirse muy pronto en moneda convertible y una de las divisas de reserva a escala mundial. Beiging está confeccionando un plan que ubicará su moneda entre las usadas por organismos de crédito internacional, como el FMI, que es el encargado de establecer los derechos especiales de giro, o sea, un aval que da solvencia particular a un signo monetario determinado.
   Los derechos especiales de giro, les recuerdo, fueron propuestos como sustitutos del dólar para estabilizar los precios del dinero más usado en los intercambios comerciales, pero el gobierno estadounidense no aceptó esa salida que otras muchas naciones vieron como buena opción. 
   Sabido resulta que las oscilaciones de la divisa norteamericana, el uso unilateral que de ella se hace, en beneficio de Washington, pero perjudicando a todas los demás bancos centrales, está entre los motivos que promueven el uso de otras equivalencias y amplía el propósito de no depender de ninguna.
    Habida cuenta de que el euro pierde su condición de alternativa, afectado por auna grave enfermedad suscitada por los excesos financieros, la propensión a contar con recursos propios para comprar, vender o  hacerse de fondos  de resguardo,  se dirige a dotarse de altas cantidades de oro y a fortificar las distintas monedas. 
  China ha importado grandes toneladas del metal dorado, en cifras que rompen todo record anterior que tuviera esa nación asiática. La India también hace otro tanto y Japón no se queda detrás. En general, los países  del área Asia-Pacífico que pueden permitírselo, están haciendo grandes compras de oro, sobre todo en el último año.       
  Para distintos peritos esos pasos se dan esquivando los riesgos  procedentes de políticas monetarias como las implantadas por  la Reserva Federal de Estados Unidos, situación agravada por la absurda mecánica especulativa por un lado y los ajustes por otro, implantadas en el planeta.
 Varios expertos aseguran que acumulando oro y plata, se sacaría del mercado el dinero tóxico predominante, carente de respaldo en valores y con ello, se lograrían garantías inexistentes ahora. 
Mucho de cuanto ocurre indica que China, seguida de otros, así lo entiende y están procurando ponerse a salvo de la debacle occidental que, según pronósticos, tiende a empeorar.

No hay comentarios: